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  • Foto del escritorEsmeralda Fernández Barrones

TIPS DE PROTOCOLO 10: ¿ZAPATO OXFORD O BLUCHER?

Imagen de NordWood Themes (@nordwood) facilitada por Unsplash.


Son muchas las razones por las que nos decidimos a comprar un zapato y no otro: color, precio, talla, diseño, horma, el acontecimiento para el cual nos compramos unos nuevos zapatos, si se trata de un regalo,… Sin embargo, es poco común (bueno, sólo para los conocedores y coleccionistas de zapatos) comprar un zapato por el tipo de zapato, es decir, lo normal es llegar a una zapatería y preguntar por un zapato o tacón de color determinado y talla X; y no unos zapatos Oxford semi-brogue con dibujo en el ala, de doble suela, vira con bordón y horma Rayder. Así evitaremos que el dependiente o dependienta que nos atienda entre en colapso neuronal, siempre puedes mostrarle nuestro blog e invitarle a respirar hondo para que vea que las categorías de calzado son más sencillas de lo que parecen. Por eso, en Barrow Lifestyle nos gusta allanar los caminos y hacer lo difícil, fácil y sencillo de asimilar.


En este artículo de protocolo os damos las claves de las principales diferencias entre un zapato Oxford y un zapato Blucher (por no decir, la principal diferencia).


ZAPATOS OXFORD

Tiene su origen en la Universidad de Oxford. Era una especie de botín (un calzado llamado Oxodian) que gozaba de gran éxito en el siglo XIX en los entornos de la Universidad. Es un zapato que se utiliza en puesta formales; sin embargo los de colores claros o piel de ante son perfectos si queremos otorgarles un toque más sport o informal.


Dejando a un lado las distintas versiones del zapato Oxford, este tipo de calzado se compone de cordones con costura prusiana, es decir, las dos partes de la pala que se juntan con los cordones están cosidas bajo la parte delantera del zapato y llevan la lengüeta cosida.


El zapato Oxford liso y de color negro es un zapato perfecto de fondo de armario ya que, por su formalidad, puede ser puesto con trajes de etiqueta, frac o chaqué (el esmoquin preferiblemente charol aunque es válido unos Oxford lisos) y para un traje de chaqueta color oscuro.


Imagen de Greg Rosenke (@greg_rosenke) y Benjamin Rascoe (@dapperprofessional) facilitadas por Unsplash.


ZAPATOS BLUCHER

Son unos zapatos con mucha historia. También conocidos como derby, el nombre blucher viene del mariscal prusiano y duque de Wahlstadt, Gebhard Leberecht von Blücher, quien vistió a sus soldados con este tipo de calzado para derrotar a Napoleón en la batalla de Waterloo.


Se trata de un zapato más ancho que el clásico Oxford y cuya suela es, por lo general, de goma. Lleva cordones, pero la lengüeta es la continuación de la piel de la pala; lo que permite adaptarse mejor a los empeines altos.



Imagen de Matthew Feeney (@matthew_feeney), Hermes Rivera (@hermez777) y Aleks Marinkovic (@aleks_marinkovic) facilitadas por Unsplash.


Así que, podemos decir que la principal diferencia está en la costura de la lengüeta. El uso de los cordones y el tipo de suela denota el grado de formalidad de un zapato, pero el tipo de costura de la lengüeta es un detalle que pocos saben valorar e inclina hacia formalidad e informalidad en función de si está o no cosida a la pala. ¡No dejes de mirar los zapatos y así sabes si la persona que tienes delante sabe vestirse por los pies!


Nos vemos en los siguientes artículos en Barrow Lifestyle y en nuestras RR.SS.: Linkedin, Facebook, Instagram, Telegram y Youtube.


Sencillamente, ¡gracias!


Keep dreaming!


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