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  • Foto del escritorEsmeralda Fernández Barrones

TIPS DE PROTOCOLO 2: GRACIAS POR PEDIRLO POR FAVOR

Seguimos nuestra sección de protocolo con los conceptos básicos de educación. Si en el artículo anterior hablábamos de la importancia de los saludos, hoy hacemos referencia a cómo pedimos, dirigimos una orden o aceptamos y rechazamos una solicitud. En definitiva, son expresiones que solemos utilizar en momentos de calma, pero se suelen olvidar en momentos de tensión o disputa. Aunque su uso suele ser casi de forma inmediata, no siempre se dice, y se da por hecho que la orden debe ser cumplida de la mejor forma (aún cuando el tono de la voz y el entorno no sean los más favorables).

Es un claro distintivo del ego de las personas en determinadas situaciones, esto es, de sentirse superiores y responder a la obligación de que el otro obedecerá nuestras peticiones sí o sí debido a la situación que nos rodea, función laboral o relación familiar.

Un claro y sencillo ejemplo puede ser cuando estamos invitados a una casa y se nos cae o derrama un vaso de agua en la mesa (lo mismo puede suceder en un restaurante) y deseamos colaborar con la recogida y secado de la mesa, a lo que siempre pediremos las cosas “por favor” y “gracias” repetidas veces debido al alto nivel de vergüenza que nos ocasiona esa situación. ¡Perfecto! Sin embargo, no es lo mismo cuando tenemos que poner una amonestación por escrito en algún departamento y exigimos la hoja de reclamaciones de forma inmediata e imperativa ya que nos avalamos en que “estamos en nuestro derecho a pedirla”. Y estamos en lo cierto, pero recordemos que las personas que nos suelen atender no suelen ser responsables de dicho desacuerdo y que al igual que estamos molestos, esa persona nos puede dar la hoja de reclamaciones tirándola al aire y cayendo justo delante del cliente (si somos imparciales e irracionales, está también en su derecho a hacerlo porque, al fin y al cabo, está cumpliendo con su trabajo de atender las necesidades de los clientes). En definitiva, ¿y si cambiamos los tonos, dejamos nuestro ego a un lado y hacemos las cosas como realmente sabemos hacerlas?

Desde Barrow Lifestyle intentamos explicarlos por separado:

TIP 3: ¡POR FAVOR!

Imagen de Artem Beliaikin (@belart84) facilitada por Unsplash.

Se puede utilizar al principio, a mediado o al final de la frase y se centra en la humildad y la educación de quien realiza una petición. Atiende directamente a una orden para que sea ejecutada por otra persona y dicha petición debe ser realizada tal y como se ha exigido. Ponerlo detrás alargando la frase, suele ser signo de que lo que se está pidiendo es de una envergadura superior a la que corresponde. Tampoco se trata que nos quitemos el sombrero y pongamos ojos del “gato con botas” suplicando que se cumpla nuestras peticiones, pero el objetivo es que siempre se diga de forma amable y convencida.

TIP 4: ¡GRACIAS!

Ya se haya cumplido o no nuestras peticiones, reclamos o solicitudes, dar las gracias es la expresión más elegante, gentil y empática pues eclipsa cualquier juicio, réplica o amonestación. Normalmente da por terminada una petición.

Imagen de Priscilla du Preez (@priscilladupreez) facilitada por Unsplash.


A toda esta orquesta de idas y venidas, al interlocutor sólo le queda realizar un gesto de consentimiento con la cabeza, acompañado de una leve sonrisa como signo de complicidad y agradecimiento que suele responderse con un: “de nada”. Aunque, siendo sinceros, no hace falta decir nada más ya que desde lejos la propia serenidad del cuerpo y de la mente dicen en silencio: gracias por pedirlo por favor.

Nos vemos en los siguientes artículos en Barrow Lifestyle y en nuestras RR.SS: Linkedin, Facebook, Instagram y Telegram.

Sencillamente, ¡gracias!

Keep dreaming!

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